La Confederación de Sindicatos de Inquilinas (CSI), Justicia Alimentaria y Facua han convocado una huelga de compras en supermercados, hipermercados y grandes cadenas comerciales durante los próximos miércoles, 28 de octubre y 4 de noviembre. La iniciativa forma parte de las movilizaciones previas a la huelga general del 11 de noviembre, convocada para protestar por el encarecimiento de la vivienda y el coste de la vida.
Las tres organizaciones han compartido un llamamiento a los consumidores para que eviten realizar compras en las grandes superficies durante las dos jornadas previas a la huelga general. El 11 de noviembre, la convocatoria se ampliará a todo tipo de establecimientos comerciales, tanto físicos como online, con el objetivo de paralizar el consumo durante ese día.
Los colectivos han aclarado que la protesta no está dirigida contra el pequeño comercio ni contra los trabajadores de los supermercados. Por este motivo, durante las jornadas del 28 de octubre y el 4 de noviembre animan a los ciudadanos a realizar sus compras en mercados municipales, establecimientos de barrio, cooperativas o directamente a los productores.
Las organizaciones consideran que esta iniciativa ofrece una vía de participación a quienes tienen dificultades para secundar un paro laboral. En este sentido, han definido la acción como “la huelga de quien no puede hacer huelga en el trabajo”, haciendo referencia a trabajadores precarios, autónomos, desempleados, pensionistas y estudiantes.
Reducir la cesta de la compra
La convocatoria responde a la preocupación de estas organizaciones por el aumento del coste de la vida, especialmente en lo relativo a la vivienda y la alimentación. Según los datos difundidos por los colectivos, la cesta de la compra se ha encarecido más de un 40% desde 2019, mientras que el salario medio ha aumentado un 21,9% durante el mismo periodo.
Entre sus principales reivindicaciones figura la aplicación de medidas para reducir los precios de los alimentos básicos. Justicia Alimentaria plantea establecer una cesta de productos a precios asequibles, de manera que las posibles reducciones no repercutan en los ingresos de los productores.
Por su parte, Facua reclama establecer límites a los márgenes comerciales de las grandes cadenas de distribución e implantar un sistema de doble etiquetado que permita a los consumidores conocer el precio abonado a los productores en origen.
La huelga de compras se incorpora así a las movilizaciones previstas para el 11 de noviembre, jornada en la que distintas organizaciones sindicales, entre ellas CCOO, UGT, CGT y CNT, han convocado un paro general para reclamar mejoras salariales y medidas que faciliten el acceso a una vivienda digna.
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