Los españoles han previsto gastar una media de 1.389 euros en sus vacaciones de verano de 2026, un 3,6% más que el año anterior, según el IV Estudio Hábitos de consumo de los españoles: vacaciones de verano, elaborado por Oney. El informe apunta que el 95% de la población se irá de vacaciones este verano, mientras que solo un 5,2% afirma que no viajará.
El alojamiento concentrará la mayor parte del presupuesto, con 582 euros de media. Le seguirán el ocio y la restauración, con 309 euros, el transporte, con 281 euros, y otros gastos, con 218 euros. Las vacaciones durarán una media de 11 días, dos más que en 2025. La opción más habitual será una estancia de entre cuatro y siete días, elegida por el 33,4% de los españoles.
La playa mantiene su peso como destino preferido para el verano, con el 49,6% de las respuestas. Los viajes por Europa se sitúan a continuación, con el 28,8%, seguidos de la montaña, con el 18,9%, la segunda residencia, con el 18,3%, y los destinos fuera de Europa, con el 11,1%.
El estudio también refleja el impacto de la inflación en la planificación de las vacaciones. El 78% de los encuestados reconoce que el aumento de precios ha influido en su presupuesto. Casi un 40% asegura que ha reducido el gasto previsto, mientras que un 22% mantendrá una cantidad similar a la de ejercicios anteriores.
Para afrontar el desembolso, el 71,2% recurrirá parcialmente al dinero reservado con anterioridad y un 15,6% pagará el viaje íntegramente con ahorros. El 13,2% no destinará ahorros a sus vacaciones, por lo que cubrirá el gasto con ingresos corrientes u otras fórmulas de pago.
La financiación gana peso en la reserva de viajes. Cerca de cuatro de cada diez españoles, el 37%, consideran imprescindible que el establecimiento o proveedor ofrezca la posibilidad de financiar las vacaciones. Esta demanda alcanza el 60,7% entre los jóvenes de 18 a 24 años y el 46% en los hogares con ingresos mensuales inferiores a 2.000 euros. También es más frecuente entre los hombres, con el 40,9%, frente al 33,1% de las mujeres.
Xochitl González, CMO de Oney España, señala que “los consumidores buscan cada vez más herramientas que les permitan adaptar los pagos a su realidad económica sin renunciar a sus planes”. Según ha explicado, contar con soluciones de financiación flexibles y transparentes facilita una mejor gestión del presupuesto en periodos de mayor gasto como las vacaciones.
El control del gasto se ha convertido en una de las principales estrategias para evitar tensiones económicas durante el verano. El 45,7% de los españoles afirma que lleva un seguimiento detallado de sus gastos, mientras que el 23% planifica solo los desembolsos imprescindibles y deja el resto del presupuesto con margen de ajuste.
Pese a la planificación, el gasto extra forma parte de las vacaciones. El 97% asegura que realiza algún desembolso inesperado o destinado a caprichos durante esos días. En concreto, el 48% dedica entre el 10% y el 25% del presupuesto vacacional a este tipo de gastos, mientras que casi cuatro de cada diez destinan menos del 10%.
Suscríbete para recibir en tu correo los contenidos más relevantes de D/A Retail.