La disposición de los consumidores españoles a realizar compras ha terminado el segundo trimestre de 2026 en -20 puntos, después de haber sufrido una nueva caída durante abril. Aunque el indicador ha recuperado parte del terreno perdido, continúa en valores negativos y apunta a un consumo contenido en los próximos meses.
Así lo refleja el informe GfK NIM Euro Clima de Consumo, que analiza las expectativas económicas y de gasto de la población en 29 países europeos. El estudio muestra una leve recuperación general durante mayo y junio, tras el descenso registrado en marzo y abril, aunque la mayoría de los indicadores permanecen en niveles pesimistas.
En España, la intención de compra cayó nueve puntos entre marzo y abril. Durante mayo recuperó tres puntos y se mantuvo en -20 en junio. El resultado sitúa al país en la posición 18 de los mercados estudiados, un puesto por debajo del registrado en marzo.
La evolución anticipa que los hogares mantendrán la prudencia ante las compras de mayor importe. Según GfK, la población no tiene previsto incrementar de forma destacada su gasto durante los próximos meses, una tendencia que también se extiende a buena parte de Europa.
La media del continente se sitúa en -22 puntos y solo cinco países registran cifras positivas. Alemania presenta un resultado de -13 e Italia alcanza -16, mientras que Reino Unido se sitúa en -26 y Francia cae hasta -40.
La percepción económica mejora con lentitud
Las expectativas sobre la economía española han avanzado dos puntos durante el segundo trimestre, después de haber caído seis puntos entre marzo y abril. El indicador descendió hasta -30 en abril, se mantuvo en mayo y cerró junio en -28.
España se encuentra por debajo de la media de la Unión Europea, que ha terminado el trimestre en -24. También presenta un resultado más negativo que Alemania, situada en -9, y Reino Unido, con -25. Francia e Italia registran cifras inferiores, con -40 y -35, respectivamente.
El país ha bajado desde la posición 14 que ocupaba en marzo hasta el puesto 23 en junio. De los 29 mercados analizados, solo tres han terminado el trimestre con expectativas económicas positivas.
La consultora atribuye parte del deterioro sufrido en primavera a la incertidumbre internacional, la guerra en Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz, factores que han alimentado el temor a nuevas subidas de los precios y de los tipos de interés.
Durante mayo y junio, la aplicación de medidas para contener los costes, los anuncios de alto el fuego y la normalización de la incertidumbre entre la población han contribuido a una ligera mejora de las previsiones.
Los hogares mantienen sus dudas sobre los ingresos
Las expectativas relacionadas con la renta familiar también han cerrado el trimestre en valores negativos. Este indicador era el único que se mantenía en positivo en España durante marzo, pero cayó once puntos en abril hasta situarse en -12.
La cifra ha recuperado cuatro puntos durante los meses posteriores y ha terminado junio en -7. El comportamiento refleja las dudas de los hogares ante el encarecimiento de la energía, el aumento del coste de las hipotecas y las dificultades de acceso a la vivienda.
España ha pasado de la novena posición de marzo al puesto undécimo en junio. A pesar de este descenso, su dato es menos negativo que el de Alemania, con -12, Francia, con -24, e Italia, con -44. Reino Unido termina el trimestre en -5 y la media europea se mantiene en -18.
“Las mejorías que observamos durante el segundo trimestre son mínimas y parten de indicadores marcadamente pesimistas”, ha señalado Antonieta Martín, responsable del estudio en España. Según la portavoz, la población continúa expuesta a la incertidumbre y a la confrontación, lo que condiciona su visión sobre la evolución económica.
Se reduce el temor a un nuevo repunte de precios
La percepción sobre la inflación ha registrado la recuperación más destacada del trimestre. En España, el indicador ha mejorado cinco puntos y refleja una menor preocupación por una nueva subida de los precios.
El descenso del pesimismo se produce después del deterioro sufrido durante marzo y abril, cuando el encarecimiento de la energía y del barril de Brent elevó la preocupación de los consumidores.
La mejoría también se ha observado en otros mercados europeos. En el conjunto del continente, las expectativas sobre una subida de precios han descendido diez puntos hasta situarse en +8 en junio.
Hungría encabeza los indicadores de confianza analizados por GfK. El país ha cerrado el trimestre con 39 puntos en expectativas económicas y 31 en previsiones de ingresos. También ocupa la primera posición en disposición a comprar.
GfK, integrada en NielsenIQ, analiza mensualmente las percepciones de los consumidores europeos mediante información propia de Alemania, Polonia y Reino Unido y datos recogidos por otras instituciones bajo la coordinación de la Comisión Europea. Desde octubre de 2023, el estudio se publica junto al Nuremberg Institute for Market Decisions.
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