La industria española del dulce cerró 2025 con una facturación de 8.110 millones de euros, un 4,5% más que el año anterior, consolidando su fortaleza en un contexto marcado por la volatilidad de las materias primas, el incremento de los costes energéticos y logísticos y las tensiones arancelarias internacionales.
Así se desprende del Informe Produlce 2025, elaborado por la Asociación Española del Dulce (Produlce), que destaca especialmente el impulso de las exportaciones y la capacidad de adaptación del sector. Las ventas en el mercado nacional alcanzaron los 5.450 millones de euros, un 1,7% más que en 2024, mientras que las exportaciones crecieron un 10,5% hasta situarse en 2.658 millones de euros, la cifra más alta registrada hasta la fecha.
Gracias a este comportamiento, el sector del dulce se consolida como el quinto exportador de la industria agroalimentaria española y alcanza una balanza comercial positiva de 833 millones de euros. El crecimiento registrado supone además una evolución 3,4 puntos superior a la del conjunto de la industria alimentaria española, reflejando la capacidad del sector para mantener su competitividad sin trasladar íntegramente al consumidor las presiones derivadas del aumento de costes.
«Superar los 2.600 millones de euros en exportaciones en un año marcado por la tensión arancelaria y la volatilidad de las materias primas es una señal muy potente: el dulce español tiene un hueco propio en los mercados internacionales porque compite en calidad, innovación y confianza, no solo en precio», afirmó Rubén Moreno, secretario general de Produlce.
Inversión
Uno de los factores que explican este comportamiento ha sido la apuesta por la inversión. Durante 2025, las empresas del sector destinaron el 5,2% de su facturación a la mejora de procesos productivos, frente al 3,6% de media de la industria de alimentación y bebidas. Este esfuerzo inversor permitió alcanzar una rentabilidad del 11,3% y favoreció incrementos salariales que, según el informe, contribuyeron a mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores.
Todas las categorías que integran el sector registraron una evolución positiva en consumo durante 2025, aunque con comportamientos diferenciados. El cacao y el chocolate se mantuvieron como la categoría líder, con un consumo de 2.323 millones de euros y un crecimiento del 10,3% respecto al año anterior. Le siguieron las galletas, que alcanzaron los 1.449 millones de euros (+1,4%), y la pastelería y bollería, con 1.357 millones (+3,6%).
Uno de los mayores avances correspondió a los turrones y mazapanes, cuyo consumo aumentó un 10,8% hasta alcanzar los 324 millones de euros en el mercado nacional. Por su parte, las categorías de panificación y caramelos y chicles mostraron una evolución positiva en consumo, aunque registraron descensos en facturación debido al comportamiento de los mercados internacionales.
Récord exportador
Las exportaciones volvieron a convertirse en el gran motor de crecimiento del sector. El cacao y el chocolate lideraron el avance de las ventas exteriores, con un incremento del 35,7% y una facturación de 857,8 millones de euros. Francia, Portugal y Alemania se consolidaron como los principales destinos de estos productos.
Las galletas también registraron un fuerte crecimiento exportador, con un aumento del 13,9% hasta los 702,9 millones de euros, mientras que los turrones y mazapanes elevaron sus ventas exteriores un 7,6%, alcanzando los 72,8 millones. En este segmento destacó especialmente el comportamiento de mercados como Alemania y Países Bajos, así como la consolidación de Estados Unidos como uno de los principales destinos de exportación.
Las exportaciones de pastelería y bollería crecieron un 5,3%, mientras que las categorías de caramelos y chicles y panificación registraron descensos cercanos al 8%. Aun así, los caramelos y chicles continúan siendo la segunda categoría exportadora del sector, con 723 millones de euros en ventas internacionales.
Además, Marruecos se afianzó durante 2025 como uno de los mercados más dinámicos para la industria española del dulce, especialmente en las categorías de chocolate y galletas, convirtiéndose en una referencia dentro de la estrategia de diversificación hacia destinos no europeos.
Más empleo
La buena evolución económica del sector tuvo también reflejo en el empleo. En 2025, la industria del dulce generó 28.439 puestos de trabajo directos, un 2,8% más que el año anterior. Más allá del crecimiento cuantitativo, el informe destaca la calidad del empleo generado. La presencia femenina alcanzó el 46,9% del total de trabajadores, una cifra muy superior al promedio de la industria manufacturera española, situado en el 28,3%.
Asimismo, el 79% de los jóvenes empleados en el sector cuenta con contrato indefinido, un indicador que pone de manifiesto la estabilidad laboral que ofrece esta actividad a las nuevas generaciones. El informe también subraya el papel estratégico que desempeña la industria del dulce en las zonas rurales, donde actúa como motor económico, contribuye a fijar población y favorece la generación de oportunidades laborales estables.
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