Los comercios españoles registraron pérdidas por valor de 2.932 millones de euros durante 2025 debido a la denominada pérdida desconocida, que incluye los hurtos, los errores administrativos y el fraude de proveedores. Esta cifra supone un incremento del 4,1% respecto a los 2.817 millones contabilizados en 2024, es decir, 115 millones de euros más. Sin embargo, su peso sobre la facturación del sector se mantiene estable en el 1,1%.
Así se desprende del Barómetro del Hurto en la Distribución Comercial 2026, elaborado por NIQ con la colaboración de Checkpoint Systems y la Asociación de Empresas del Gran Consumo (AECOC). El estudio revela que el 81% de la pérdida desconocida corresponde a hurtos, frente al 77% de la edición anterior. En concreto, los hurtos externos representan el 63% del total, cuatro puntos más que en 2024, mientras que los internos se mantienen en el 18%. Por su parte, los errores administrativos reducen su peso del 15% al 13% y el fraude de proveedores pasa del 9% al 6%.
La pérdida desconocida se mantiene así en los niveles más elevados de los últimos años. Después de representar el 0,9% de la facturación en 2022 y descender hasta el 0,74% en 2023, volvió a situarse en el 1,1% en 2024, porcentaje que se repite en 2025.
Además, el 54% de las empresas encuestadas asegura que los hurtos externos han aumentado durante el último año, una situación que repercute directamente en la rentabilidad de los establecimientos y limita su capacidad de inversión.

Aumentan los hurtos por bandas organizadas
Uno de los cambios que recoge el nuevo barómetro es el incremento de los hurtos atribuidos a bandas organizadas. Este tipo de delincuencia representa ya el 46% de los casos, frente al 35% registrado en la edición anterior, lo que supone un aumento de 11 puntos porcentuales. Según Checkpoint Systems, estas organizaciones sustraen productos de elevado valor para comercializarlos posteriormente a través de canales de reventa.
Por el contrario, el porcentaje de hurtos cometidos por autores multirreincidentes, aquellos que realizan tres o más hurtos al año en los establecimientos, ha descendido ligeramente, del 51% al 48%.
El informe también refleja cambios en el perfil de edad de los infractores. Los menores de 30 años protagonizan el 52% de los hurtos, frente al 48% recogido en el estudio anterior. En concreto, los jóvenes de entre 18 y 30 años representan el 39% de los casos y los menores de edad, el 13%. Los adultos de entre 31 y 50 años concentran el 32% y los mayores de 50 años, el 15%.
A ello se suma una mayor preocupación por la seguridad del personal de tienda. El 79% de los distribuidores encuestados asegura que ha aumentado la agresividad verbal o física de los infractores hacia los empleados. Asimismo, el 78% advierte de una creciente dificultad para encontrar vigilantes de seguridad.
Por otra parte, las cajas de autopago constituyen otro de los puntos de atención para los distribuidores. Según el estudio, el 67% de las empresas considera que los hurtos aumentan en estas zonas frente a las cajas atendidas por personal.
Esta preocupación también se refleja en la inversión destinada a su prevención. El 46% de los establecimientos afirma que dedica recursos adicionales a evitar los hurtos en las cajas de autopago, frente al 22% que recogía el barómetro publicado en 2025.
Los vinos y licores, entre los más robados
El estudio también muestra cambios en los productos más sustraídos. En alimentación y bebidas, los vinos y licores han pasado de ocupar la quinta posición en el anterior barómetro a encabezar la clasificación de 2026. Les siguen los loncheados ibéricos y los chocolates, mientras que las conservas y los aceites completan los cinco primeros puestos.
El aceite, que había ocupado la primera posición en el estudio anterior por el incremento de su precio, pierde así protagonismo entre los productos más hurtados en supermercados.
En cuidado personal y belleza también se modifica la clasificación. Las cuchillas de afeitar pasan a ocupar el primer puesto, por delante de los productos de cuidado corporal y el maquillaje. En 2025, las fragancias y colonias encabezaban este apartado, seguidas de los protectores solares.
En electrónica, los auriculares se mantienen como los productos más sustraídos. Sin embargo, los accesorios para móviles y los videojuegos ocupan ahora la segunda y tercera posición, respectivamente. En la edición anterior, estos puestos correspondían a los teléfonos móviles y los ordenadores portátiles. El nuevo informe también señala un mayor interés por los cargadores y los relojes inteligentes.
Los cambios alcanzan al bricolaje, donde las herramientas manuales y eléctricas, especialmente los taladros, desplazan a las bombillas del primer puesto. En hogar y decoración, los ambientadores y las velas perfumadas pasan a encabezar el listado, por delante de los cubiertos y los platos.
En moda, las camisetas y camisas se convierten en los artículos más hurtados, desplazando al calzado, que ocupaba la primera posición en el estudio anterior y ahora se sitúa en segundo lugar. La ropa interior y la lencería completan los tres primeros puestos, mientras que los abrigos y las gafas de sol ganan presencia entre los productos más vulnerables.
Por su parte, la categoría de mascotas experimenta cambios en los artículos sustraídos. La alimentación húmeda ocupa ahora la primera posición, seguida de los productos antiparasitarios y la alimentación seca. En la edición anterior destacaban especialmente los artículos de cuidado e higiene para mascotas.
Las tiendas refuerzan la protección
Ante esta situación, los distribuidores mantienen sus inversiones en prevención. La totalidad de las empresas participantes en el estudio dispone de cámaras de vigilancia, alarmas de seguridad y sistemas antihurto. Además, el 75% cuenta con vigilantes de seguridad y utiliza alertas mediante sensores de movimiento.
En cuanto a la protección individual de los artículos, el 79% de los establecimientos emplea dispositivos como arañas, collarines o cajas de policarbonato, frente al 74% registrado en la edición anterior. Por su parte, la utilización de tecnología RFID con funciones antihurto se sitúa en el 46%, dos puntos menos que en el anterior barómetro.
Carlos Cruz, director comercial de Checkpoint Systems en España, señala que «el incremento del hurto y la creciente violencia asociada a estos delitos plantean un reto cada vez mayor para el retail». En este sentido, defiende combinar las medidas de seguridad tradicionales con tecnologías que permitan mejorar el control del inventario y anticipar posibles incidentes.
Por su parte, Alejandro López, responsable de prevención de la pérdida de AECOC, considera que «la prevención, la formación y la inversión tecnológica deben avanzar junto con herramientas legales eficaces frente a la multirreincidencia». Asimismo, subraya la necesidad de reducir el impacto económico de los hurtos, especialmente entre las empresas de menor tamaño, y reforzar la seguridad en los establecimientos comerciales.
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